Páginas

LA VIRGEN DE LOS MARTIRES EN TORRECIUDAD

Desde Torreciudad nos envian estas dos fotografías, se trata de una imagen del pasillo derecho de la cripta, donde se encuentra la imagen de la Virgen de los Mártires que en su día llevamos al santuario.
En la segunda imagen vemos a nuestra virgen sobre un pequeño arcón justo a la entrada a la cripta.
Para visitas, antes es necesario acudir a la oficina de información, desde donde nos acompañarán, e incluso siendo grupo, nos brindan la posibilidad de poner la imagen de la virgen sobre una mesa para que presida la misa.





DESCRIPCION ESTILISTICA DE LA VIRGEN DE LOS MARTIRES




La descripción del modelo iconográfico de la Virgen según la vieja tradición del legendario retrato de esta queda normalmente recogido en este tipo de imágenes. San Lucas en el Epifanio describe a la Virgen como: “no era de alta estatura y tenía rubios los cabellos, vivos los ojos, un tanto aceitunada la pupila, las cejas arqueadas y negras; la nariz un poco alargada; los labios, rojos y llenos de suavidad al hablar. El rostro ni redondeado ni agudo, sino ligeramente ovalado: las manos y los dedos delgados”. La creación de4 este tipo de piezas en ocasiones se conjuga con otras como pequeños retablos, trípticos que podrían realizar la función de altares improvisados. Estos altares de un alto carácter devocional se generalizaron creándose gran número de piezas a lo largo de nuestra geografía.
Nuestra provincia presenta un gran número de piezas del estilo romántico y gótico de procedencia indeterminada y que posiblemente, son ejemplo de los continuos cambios históricos que se dieron en la Edad Media en nuestra provincia.
Posteriormente se recuperan modelos a lo largo del siglo XIX y XX, tras la pérdida de muchas piezas muebles, como ocurre con esta pieza, mezclando estilos, pasando por el barroco, en las nuevas piezas nacidas para sustituir piezas titulares, perdidas.



RAQUEL RACIONERO NUÑEZ
Licenciada en Bellas Artes con especialidad en restauración

LA ERMITA DE LA VIRGEN DE LOS MARTIRES



 La Virgen de los Mártires tiene su ermita a tres kilómetros de Montiel, en dirección sur-este. Bordeando el río Segurilla por su margen izquierdo, alcanzamos la ladera de un cerro con una pequeña replaza, lugar donde los montieleños del siglo XV erigieron la ermita que acogiera a su Patrona la Virgen de los Mártires, dándole culto y veneración hasta nuestros días.
Desde su advocación, generación tras generación se han ido trasmitiendo su fe y devoción por su insigne Patrona. Prevalecen las costumbres heredadas de nuestros antepasados de realizar el camino a pie en las múltiples visitas que personas de todas las edades realizan a la Virgen, unos para dar gracias por los favores recibidos y otros para pedirlos. Muchas son las enlutadas madres que antiguamente ofrecían un novenario a la Virgen, -subiendo la empedrada cuesta de rodillas, dejando su estela de sangre y sudor- para que protegiera a sus hijos en las guerras que nuestro pueblo tuvo que sufrir en todas las épocas. Los novenarios siguen vigentes en nuestro tiempo: son muchas las cuadrillas de mujeres y algunos nombres que, aprovechando el frescor de la mañana, madrugan para realizar la caminata hasta la ermita durante nueve días para rezar el Santo Rosario y la Salve, de esta forma cumplen las promesas de realizar un novenario cuando la desgracia en forma de enfermedad, trabajo, estudios, etc., invade la paz de las familias.

RAQUEL RACIONERO NUÑEZ
Licenciada en Bellas Artes con especialidad en restauración