La Orden de Santiago gobernaba sobre nuestro Campo de
Montiel durante el siglo XV, época en la que advocará la imagen de Nuestra
Señora la Virgen de los Mártires, Patrona de Montiel, con toda probabilidad
como homenaje a los numerosos mártires de las sangrientas batallas contra los
moros del vecino reino de Granada. Precursoras de la Virgen de los Mártires,
existían en Montiel la Virgen de la Estrella , venerada en la capilla del
Castillo y la Virgen de las Nieves que lo era en la iglesia del Castillo de Torres.
La Virgen de los Mártires tiene su ermita a tres kilómetros
de Montiel, en dirección sur-este. Bordeando el río Segurilla por su margen
izquierdo, alcanzamos la ladera de un cerro con una pequeña replaza, lugar
donde los montieleños del siglo XV erigieron la ermita que acogiera a su
Patrona la Virgen de los Mártires, dándole culto y veneración hasta nuestros
días.
Desde su advocación, generación tras generación se han ido
transmitiendo su fe y devoción por su insigne Patrona. Prevalecen las
costumbres heredadas de nuestros antepasados de realizar el camino a pie en las
múltiples visitas que personas de todas las edades realizan a la Virgen , unos
para dar gracias por los favores recibidos y otros para pedirlos. Muchas son
las enlutadas madres que antiguamente ofrecían un novenario a la Virgen ,
-subiendo la empedrada cuesta de rodillas, dejando su estela de sangre y sudor-
para que protegiera a sus hijos en las guerras que nuestro pueblo tuvo que
sufrir en todas las épocas. Los novenarios siguen vigentes en nuestro tiempo:
son muchas las cuadrillas de mujeres y algunos nombres que, aprovechando el
frescor de la mañana, madrugan para realizar la caminata hasta la ermita
durante nueve días para rezar el Santo Rosario y la Salve , de esta forma
cumplen las promesas de realizar un novenario cuando la desgracia en forma de
enfermedad, trabajo, estudios, etc., invade la paz de las familias.
En la historia reciente de Montiel es destacable el
multitudinario y fervoroso acto de la Coronación de la Santísima Virgen de los
Mártires, celebrada el día 8 de Mayo de 1968, por el Excelentísimo y
Reverendísimo Señor Obispo de las cuatro Ordenes Militares de Ciudad Real,
Doctor Don Juan Hervás y Benet. El acto tuvo lugar en la plaza Mayor de
Montiel, con la asistencia de las máximas autoridades civiles y eclesiásticas,
así como numerosos fieles de Montiel y otras poblaciones de la comarca.
El Campo de Montiel ha sido siempre fiel a su tradición
cristiana, muy posiblemente porque nuestros antecesores lucharon y entregaron
sus vidas por defender su fe católica, fueron continuas las guerras con
innumerables batallas, con abundante derramamiento de sangre por mantener
nuestro territorio cristiano. Montiel fue la vanguardia y ejemplo defendiendo
su territorio comarcal. En nuestros días coexiste esa misma vertebración
cristiana que ha dado paso a la modernidad manteniendo la yuxtaposición de sus
pueblos, ejemplo de ello fue la celebración del Año Mariano en el Campo de
Montiel desde el día 7 de Junio de 1.987 hasta el 15 de Agosto de 1988, con la
participación de los trece pueblos relacionados con sus vírgenes:
Alcubillas, con Nuestra Señora la Virgen
del Rosario
Alambra, con Nuestras señora la Virgen de
Fátima
Almedina, con Nuestra señora de la Virgen
del Rosario
Carrizosa, con Nuestra Señora la Virgen
del Salido
Montiel, con Nuestra Señora la Virgen de
los Mártires
Pozo de la Serna , con Nuestra Señora la
Virgen del Carmen
Puebla del Príncipe y Villamanrique, con
Nuestra Señora la Virgen de Mairena
Terrinches, con Nuestra Señora la Virgen
de Luciana
Torre de Juan Abad, con Nuestra Señora la
Virgen de la Vega
Ruidera, con Nuestra Señora la Virgen
Blanca
Villahermosa, con Nuestra Señora la
Virgen de la Carrasca
Villanueva de la Fuente , con Nuestra
Señora la Virgen de los Desamparados
Villanueva de los Infantes, con Nuestra
Señora la Virgen de la Antigua
En 1.987 se construyó la Residencia de Ancianos de Montiel,
tomando como nombre el de nuestra Patrona Virgen de los Mártires, cuya primera
visita de la Virgen a la Residencia fue realizada el día 17 de Junio del año
1988, mediante procesión desde la Parroquia , llegando a las nueve de la tarde.
Ese mismo día a las once de la noche se celebró un acto Mariano con las
Juventudes de Montiel, por la noche nuestra Virgen de los Mártires fue velada y
custodiada por los hombres y mujeres más ancianos de la Residencia. Al día
siguiente 18 de Junio a las 8,15 de la tarde fue rezado el Santo Rosario,
seguido de la celebración de una misa de campaña. Al finalizar los actos la
Santísima Virgen de los Mártires fue llevada en procesión hasta la Parroquia.
Como muchas de las vírgenes de todo el mundo, el último
domingo del mes de Abril, la Virgen de los Mártires es traída en procesión
desde la ermita hasta el pueblo. La Hermandad de la Virgen organizadora de los
eventos, previamente junto con las Camareras ha procedido engalanar las andas y
vestir la imagen con su manto. Después de la comida familiar, los hermanos
cofrades inician la caminata hasta la ermita, seguidos por familias e
innumerable cuadrillas de amigos que en continuo chorreo van realizando el
camino a pie hasta llegar a la ermita. A medida que van llegando, gusta a niños
y mayores tirar de la soga que hace tocar la campana, cuyo repicar ayuda a
olvidar el cansancio que produce la empinada cuesta. En las puertas de la
ermita se realiza la primera subasta de andas que da derecho a los oferentes a
bajar la Virgen a hombros toda cuesta hasta el llano. Durante todo el camino
hasta el pueblo, la virgen es porteada sobre los hombros de numerosas mujeres
que ofrecen el sacrificio de soportar el peso de la imagen hasta que sus
fuerzas se acaban, pero siempre hay alguna otra dispuesta a llevar las andas y
relevar el hombro cansado. Los hombres por su parte realizan el camino
pendientes de la imagen y las porteadoras para echar una mano cuando el
esfuerzo es mayor y se requiere una ayuda. Todo el camino se realiza entre
vivas a la Virgen que espontáneamente grita alguna persona: ¡Viva la Virgen de
los Mártires……! A lo que todos contestan: ¡Viva……! Seguidamente se inicia algún
cántico como: Viva la Virgen nuestra patrona…… Mientras tanto los niños
corretean fuera del camino cogiendo florecillas del campo que se tiran unos a
otros. No se tarda mucho tiempo en volver a escuchar algún otro grito de: ¡Viva
la Virgen de los Mártires……! Un instante de silencio y se inicia otro cántico
de los muchos que se le dedican a la Virgen durante todo el recorrido:
Virgencita de Montiel……Virgen bendita tiende tu manto…. Al llegar a la entrada
del pueblo la Virgen y su comitiva es recibida pro el Sr. Cura Párroco,
iniciándose una larga parada para comenzar otra puja de andas, sirviendo como
estrado los escalones de la casa del “Guardilla”. La subasta es dirigida por
algún cargo de la Hermandad de la Virgen, la cual suele durar hasta media hora,
pudiéndose alcanzar los trescientos euros por las andas delanteras y un poco
menos por las andas traseras. Los ganadores adquieren el derecho de portear la
Virgen por el recorrido urbano hasta llegar a la iglesia. El efectivo recaudado
es destinado al mantenimiento de la ermita, procesiones, novenario y obras de
caridad.
Se inicia el mes de las flores, mes de María la Virgen, con
un novenario que cada atardecer y durante los nueve días la iglesia se llena de
fieles para ofrecer a la Virgen sus oraciones. Coincide también con el
novenario un acto entrañable y arraigado en las costumbres de Montiel, como es
el Mayo a la Virgen , bello canto que ha pasado de generación en generación
para que su inigualable música y poesía ensalcen la virtuosidad y belleza de
todas y cada una de las partes de la imagen de la Virgen , empezando por la
cabeza, recorre todas las partes de su cuerpo relatando con estrofas y versos
la más esplendorosa belleza de mujer, madre de Jesucristo, hasta llegar a los
pies, con cuyo verso finaliza el Mayo. La ovación no se hace esperar y con
fuertes aplausos y vivas a la Virgen termina el acto aludiendo en corrillos lo
bien que lo han hecho tanto músicos como vocalistas.
Coincidiendo con el segundo fin de semana del mes Mayo, se
celebran las Fiestas de Mayo en honor a nuestra Patrona la Virgen de los
Mártires, mediante Misa Mayor, procesión que al anochecer recorre las calles de
Montiel, ensalzando a su Virgen todas las personas que acompañan a la imagen.
Estas fiestas de primavera que se celebran durante todo el fin de semana,
sirven para despertar del largo letargo invernal que nos ha tenido recogidos en
nuestras casas al lado de la lumbre. Las fiestas de Mayo que organiza la
Concejalía de Festejos del Ayuntamiento son disfrutadas por personas de todas
las edades, el programa es variopinto y tiene en cuenta a todas las personas,
para ofrecerles espectáculos y actividades que entretengan y diviertan a
grandes y pequeños.
Durante la estancia de la Virgen en la parroquia es costumbre
muy arraigada que muchas mujeres y algunos hombres, realicen la “visita” a la
Virgen, normalmente al atardecer cuando han terminado las labores del campo y
otros trabajos en la ciudad. La Virgen permanece en la Parroquia hasta el 15 de
Agosto. La víspera por la tarde es realizada una procesión solemne por las
calles de Montiel como homenaje y despedida. Al amanecer del día 15, se
entremezclan los cánticos del gallo con el tocar de las campanas que nos llaman
a la misa de despedida. La iglesia se llena de personas de todas las edades,
ataviadas con ropa ligera y pañuelos al cuello, calzado cómodo y pocas prisas.
El párroco celebra la misa y despide solemnemente a la Virgen, seguidamente y,
con el frescor de la mañana sale la Virgen en procesión hasta la ermita. Es una
procesión muy numerosa, las personas mayores acompañan a la Virgen hasta el
“arenal” donde dan su adiós con tristeza porque pierden la presencia física de
su Virgen, o porque en su interior se preguntarán si este será el último. El
recorrido a pie discurre con vivas a la virgen y continuas canciones
religiosas. Al terminarse el llano y empezar la cuesta arriba se crea un
ambiente especial, muchas mujeres tiene ofrecido subir a la virgen y redoblan
su esfuerzo poniendo su hombro bajo un anda para dar sus particulares muestras
de agradecimiento por algún favor recibido. Mientras tanto suena incesantemente
la campana de la ermita anunciando la cercanía de la Señora de la casa. La
cuesta se empina, pero las fuerzas se suman y todas y todos ayudan para que la
imagen de la Santísima Virgen de los Mártires llegue a lo más alto… mas cerca
de su amado Hijo… más cerca del cielo…